Los 10 descubrimientos más importantes del 2020

El 2020 ha sido un año extraordinario en todos los sentidos. En el mundo de la arqueología bíblica muchas excavaciones se cancelaron a causa de las restricciones por la pandemia del COVID-19. Sin embargo, equipos locales en Israel y Medio Oriente han seguido con su labor y se han hecho varios descubrimientos interesantes.

A finales del año varias entidades crean listas sobre los descubrimientos del año más importantes en el campo de la arqueología bíblica. El año pasado seguí la lista de Christianity Today para el resumen de ARQUEBIBES, pero este año quiero crear mi propia lista.

De todas formas, recomiendo las siguientes listas (en inglés):
Christianity Today
Bible Archaeology Report

A continuación menciono brevemente cada descubrimiento; el título de cada apartado es un enlace que te llevará a la noticia completa.

10. ADN de los Manuscritos del Mar Muerto aporta nuevos datos

Científicos suecos de la Universidad de Uppsala, en colaboración con un equipo israelí, lograron extraer ADN de los manuscritos del Mar Muerto. Después de un proceso complejo pudieron determinar de qué animal provenían las pieles que se utilizaron para fabricar los pergaminos. También pudieron identificar los fragmentos procedentes del mismo individuo. Esto fue de gran ayuda a la hora de recomponer documentos que se habían dividido en muchos fragmentos. Además, era posible definir la relación de los animales entre ellos, es decir, qué ovejas pertenecían a los rebaños locales de Cumrán, y las que venían de más lejos.

9. Templo cananeo de la Edad de Bronce en Laquís

Arqueólogos descubrieron una estructura en Tel Lakhish que ha sido identificada como un templo cananeo de la Edad de Bronce. Su tamaño es modesto comparado con otros templos de la época. Además, presenta unos habitáculos laterales, lo que ha puesto en duda si realmente era un templo o un lugar ceremonial. En el santuario interior había cuatro columnas de soporte y varios monolitos que podrían haber representado los dioses del templo. Se hallaron varios objetos rituales en el lugar, entre ellos, dos estatuillas de bronce que probablemente representan los dioses cananeos Baal o Reshef.

El relato bíblico (Josué 10:32) cuenta que Josué y los israelitas conquistaron Laquís al entrar en la Tierra Prometida; según la cronología bíblica esto ocurrió en el siglo XV a.C. El templo de Laquís data del siglo XII a.C. que sería la época de los Jueces. El descubrimiento parece confirmar lo que está escrito en el libro de Jueces: “Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová y sirvieron a los baales… Dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astarot.” (Jueces 2:11,13).

8. ¿Templo cerca de Jerusalén que cuestiona la Biblia?

A principios de año se publicó un artículo sobre las excavaciones en Tel Motza durante la última década. Trataba sobre los restos arqueológicos de un templo en el lugar, a tan sólo 5 km del lugar donde se cree que habría estado el Templo de Salomón en Jerusalén. La estructura data del siglo IX a.C. y parece haber estado en uso continuo hasta su abandono en el siglo VI a.C. La proximidad al templo de Salomón en Jerusalén, y el hecho de que parece haber funcionado paralelamente a este y sobrevivido a las reformas religiosas descritas en el Antiguo Testamento pone a prueba el relato bíblico, según los autores del artículo.

Sin embargo, la demanda constante en el texto bíblico por la centralización del culto ritual indica que había otros centros religiosos a parte del templo de Salomón, y el templo en Tel Motza sería una prueba de ello.

7. Inscripción hebrea de 3000 años en el norte de Israel

En el yacimiento de Tel Abel Betmacá, al oeste de Dan en el norte de Israel, arqueólogos hallaron una vasija con una inscripción en hebreo. La vasija se encontraba en una habitación que databa de la Edad de Hierro, lo que sugiere una datación de la inscripción del siglo IX o incluso X a.C. La inscripción es de una sola palabra – leBenayau, que significa “perteneciente a Benayau”. Benayau significa “Dios ha construido”, y la terminación -yau indica que se trata de lo que los expertos denominan un nombre Yahvista. Esto revela que Benayau era Israelita y adorador de YHWH (Jehová). Si la inscripción realmente tiene 2.900-3.000 años, sería una de las primeras apariciones de un nombre yahvista en el registro arqueológico.

6. Peso de dos séquels en Jerusalén

Arqueólogos descubrieron un peso de dos séquels de 2700 años entre el material extraído en las excavaciones bajo el Arco de Wilson cerca del Muro Occidental. El objeto fue hallado entre los escombros de relleno para la construcción de los fundamentos de la expansión de Herodes del Monte del Templo. La pieza de piedra es redonda y lleva inscrita un símbolo egipcio similar a la letra gamma griega que representaba el séquel, y dos líneas paralelas indicando que se trata de un peso doble. Estudios anteriores determinaron que el peso de un séquel era de 11,5 gramos, y esta nueva pieza de dos séquels efectivamente pesa el doble, 23 gramos.

El uso del séquel estaba en gran parte relacionado con los asuntos del Templo. La situación de este hallazgo es por lo tanto indicativo de que el Templo realmente estaba situado en el Monte del Templo. También sugiere que había un mercado en la proximidad del templo donde la gente que iba a adorar a Dios podía comprar animales de sacrificio u otros objetos.

5. Un mikveh de la época de Jesús en Getsemaní

Arqueólogos descubrieron un mikveh (baño ritual judío) del primer siglo próximo a la Basílica de Getsemaní. En excavaciones previas se encontraron restos de una basílica bizantina del siglo IV, y una capilla del siglo XII en el lugar. Pero hasta ahora no se había identificado ningún resto arqueológico de la Era del Segundo Templo, lo que ponía en duda la veracidad del relato bíblico.

Aunque el mikveh en sí no confirma el relato de los Evangelios, sí que sugiere una alta probabilidad de que, durante la época de Jesús, en este lugar hubiera una prensa de aceite, confirmando el origen del nombre del lugar, Getsemaní (Gat Shemanim = prensa de aceite) – un lugar cerca de la ciudad donde se producía aceite ritualmente puro.

4. Diez relieves asirios en Irak

Un equipo de arqueólogos kurdos e italianos expusieron 10 relieves en el yacimiento de Faida en el Kurdistán iraquí. Los relieves fueron esculpidos en la roca a lo largo de un gran canal de irrigación de unos siete kilómetros de largo. Las escenas representadas muestran al rey asirio Sargón II (722-705 a.C.) rodeado de divinidades.

La Biblia menciona a Sargón II en Isaías 20:1, y su campaña militar en la que conquistó el Reino del norte de Israel en 2 Reyes 17:6.

3. Sello de un siervo del rey Jeroboam II

Después de años de pruebas en laboratorio se ha podido autenticar un sello real del siglo VIII a.C. con una inscripción en paleo-hebreo; podría ser el sello con inscripción más antiguo hallado en Israel. Fue adquirido por unos pocos céntimos en un mercadillo beduino hace casi 40 años. Las circunstancias de la compra y el baratísimo precio hicieron que el comprador descartara que fuera una pieza auténtica. Años más tarde el propietario accedió a que se examinara el objeto minuciosamente para comprobar la autenticidad de la pieza, y los resultados fueron positivos.

La impresión en arcilla presenta la imagen de un león rugiente a cuatro patas. Sobre la imagen hay una inscripción en paleo-hebreo: “l’Shema eved Yerov’am” (perteneciente a Shema, siervo/ministro de Jeroboam).

2. Complejo administrativo en Jerusalén de la época de los reyes de Judá

Un equipo de arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) expuso un gran complejo administrativo en Jerusalén de la época de los reyes Ezequías y Manasés (siglos VII-VIII a.C.) en el barrio de Arnona, a tan sólo 3 km del Barrio Antiguo de Jerusalén.

El complejo de la Edad de Hierro es excepcional en términos de tamaño y estilo arquitectónico, pero lo que realmente ha llamado la atención de este yacimiento son las 120 asas de jarros de cerámica con marcas de sellos que se han encontrado entre el material arqueológico. Destacan especialmente las denominadas inscripciones “LMLK” (“LeMeLeKh” = para el rey), un signo que se utilizaba para marcar bienes que se habían entregado al gobierno en forma de impuesto.

1. Un palacio en Jerusalén de la época del Primer Templo

Arqueólogos descubrieron columnas pertenecientes a un palacio de la época del Primer Templo en el paseo Armon Hanatziv, situado a dos kilómetros al sur del Casco Antiguo de Jerusalén. Los hallazgos incluyen tres capiteles completos de piedra caliza de tamaño mediano y ostentosos elementos de marcos de ventana. El diseño de los capiteles es del estilo proto-eólico, símbolo monárquico típico del Reino de Juda, donde se solían incorporar enormes capiteles sobre la entrada de los palacios reales.

Aún no se conoce quién fue el propietario de la mansión o palacio adornado por los capiteles, pero su estilo proto-aeólico y la cerámica hallada en el yacimiento, sugiere una datación de la estructura del siglo VII a.C., desde el rey Ezequías que sobrevivió al asedio asirio, hasta el reinado de Josías, justo antes de la destrucción babilónica.

Dos de los capiteles extraídos en la excavación arqueológica en Armon Hanatziv, Jerusalén. (Foto: Yoli Schwarts, Israel Antiquities Authority).

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